domingo, 6 de noviembre de 2016

El aparato respiratorio

El aparato respiratorio forma parte de la función de nutrición, ya que gracias al oxígeno que incorporamos a nuestras células podemos generar la energía que necesitamos para vivir.


A través del aparato digestivo, como ya hemos visto, incorporamos a nuestro cuerpo los materiales necesarios para crecer y repararlo, además de la energía necesaria para todos los procesos que tienen lugar en él. Esta energía la encontramos en forma, principalmente, de hidratos de carbono y grasas, pero para poder liberarla necesitamos quemarlas. El proceso por el que quemamos los hidratos de carbono y las grasas se llama metabolismo y, para realizarlo, necesitamos un gas muy importante: el oxígeno. El metabolismo genera un gas que tenemos que expulsar al exterior, el dióxido de carbono.

La respiración tiene lugar en dos momentos o fases:


  • Inspiración: es el momento en el que ensanchamos los pulmones utilizando los músculos que los rodean (intercostales y diafragma) para introducir el aire de la atmósfera en él. El oxígeno ingresado será captado por los alvéolos que lo introducirán en la sangre para que llegue a todas las células de nuestro cuerpo.
  • Espiración: es el momento en el que estrechamos nuestros pulmones para eliminar de su interior, sobre todo, el dióxido de carbono resultante del metabolismo.

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